El mercado viene descontando paz más rápido de lo que se repara el sistema energético. Trump anunció un alto el fuego de 10 días entre Líbano e Israel y dejó trascender que un acuerdo con Irán pinta bien, incluyendo petróleo liberado y la reapertura del Estrecho de Ormuz, con conversaciones que podrían reanudarse este fin de semana. Pero Ormuz sigue cerrado, hay cerca de 13 millones de barriles diarios interrumpidos y el Brent todavía está 1/3 arriba de los niveles a fines de febrero. El mercado físico continúa tensionado, con crudos spot operando a primas extremas, y el lado de venta avisa que la normalización puede llevar meses aun con la diplomacia avanzando.
Mientras la renta variable asume que el shock es finito y vuelve a comprar el trade de crecimiento, el tramo corto no está tan relajado. Los Fed funds pasaron de descontar dos recortes para diciembre a ninguno desde el inicio del conflicto, y Williams ya avisa que el shock energético se filtra más allá del combustible. Si el crudo cede pero los rendimientos y el dólar no convalidan la lectura optimista, esto sigue siendo un rebote por titulares montado sobre un shock de oferta no resuelto.