El rebote del lunes no logró sostenerse y el mercado está pasando de descontar un shock petrolero puntual a descontar una transmisión inflacionaria más amplia. Brent ronda los $104, el diésel en EE.UU. superó los $5/galón por primera vez desde 2022 y los ataques en el Golfo ya no solo afectan el tránsito marítimo sino también producción, refinerías y cadenas de distribución.
La sesión del lunes dejó señales mixtas pero con algunos matices constructivos, el VIX abrió en 25, bien por debajo del cierre del viernes, y la curva de futuros de VIX se aplanó. El VVIX se acerca al piso del rango 117-137. La clave es monitorear si la divergencia entre volatilidad y precio empieza a resolverse de forma constructiva

El mercado no está en pánico, pero la combinación de crudo elevado, mercados de productos refinados en ajuste y una Fed sin margen de maniobra configura un régimen difícil para activos de riesgo. Lo que importa hoy es si la transmisión del shock energético sigue ampliándose o empieza a estabilizarse.