Los mercados inician la jornada intentando estabilizarse tras la fuerte caída de ayer, impulsada por una combinación de temores en torno a la inteligencia artificial y nuevas medidas arancelarias. La sesión del lunes cerró con pérdidas generalizadas en los principales índices, con impactos severos en sectores de software, ciberseguridad y gestores de activos. El nerviosismo por el potencial disruptivo de la IA se extendió más allá de la tecnología, alcanzando a intermediarios financieros, proveedores de datos e incluso servicios inmobiliarios, lo que sugiere un cambio narrativo profundo que aún no encuentra piso. Se puede ver la rotación defensiva sigue en marcha.
El nuevo arancel global del 15% ya está vigente, y la posibilidad de un incremento adicional añade una capa de incertidumbre. Esto presiona directamente sobre las dos variables más sensibles, las expectativas de inflación y el impulso de crecimiento. El CPI de hoy es clave, si confirma la debilidad vista en la última lectura, el mercado podría girar rápidamente de preocuparse por la inflación a descontar un riesgo de recesión.