Los mercados reaccionaron a reportes de que Trump nominaría a Kevin Warsh como próximo presidente de la Fed. Los rendimientos de bonos a largo plazo subieron, el dólar se fortaleció, y los activos de riesgo (acciones y criptomonedas) cayeron. Básicamente, los inversores anticiparon una Fed más restrictiva.
Trump ha expresado que quiere a alguien que baje las tasas, y Warsh recientemente ha sonado más abierto a políticas expansivas, especialmente si el crecimiento se impulsa con desregulación y ganancias de productividad por IA. Sin embargo, los mercados recuerdan el historial de Warsh, baja tolerancia a la inflación y escepticismo hacia políticas de balance agresivas como el QE.
Ayer tuvimos una jornada mixta, aunque la sesión abrió con ligeras alzas tras los resultados trimestrales de varias empresas, incluyendo tres del grupo Mag-7, rápidamente se produjo una venta generalizada en el sector tecnológico que arrastró a los principales índices a territorio negativo.
Sin embargo, los mercados encontraron un piso y comenzaron a recuperarse. Al cierre, solo el Dow Jones y el Russell 2000 lograron terminar en positivo un +0.1%, mientras que el S&P 500 cedió un -0.1% y el Nasdaq fue el más afectado con una caída del -0.7%.