La tensión con Irán continúa sin fecha de resolución. El Brent roza los 85 dólares, el gas europeo se duplicó desde el viernes y el crudo ya no refleja solo miedo sino que opera como un impuesto real sobre la economía.
Asia absorbió el golpe más duro por su dependencia energética, con Corea del Sur como caso extremo en renta variable y divisa. En Estados Unidos los índices tocaron mínimos desde noviembre, los bonos a 10 años subieron a 4,10% y el VIX entró en backwardation con señales de liquidación forzada. Europa intenta estabilizarse, pero las tensiones geopolíticas, incluida la amenaza comercial de Trump a España y el recorte de crecimiento del Reino Unido a 1,1% mantienen la presión.
El panorama macro se complica, Kashkari ya no tiene certeza sobre recortes en 2026, Kazaks advierte riesgos inflacionarios por la persistencia de precios energéticos elevados, y el oro al alza confirma la diversificación de coberturas. Si el crudo se mantiene en estos niveles, el mercado pasará a revalorizar acciones a cuestionar recortes de tasas y comprimir los márgenes cíclicos.